Una joven surfista rebelde llamada Zephyr (Hassie Harrison) disfruta de la libertad de la playa australiana hasta que es secuestrada por Tucker (Jai Courtney), un obsesionado capitán de barco con una extraña fascinación por los tiburones. Zephyr y Heather (Ella Newton) son retenidas como parte de un macabro ritual: Tucker planea dejarlas caer al agua llena de tiburones para su deleite personal, grabando todo en video.
Mientras tanto, el novato surfista Moses (Josh Heuston) se embarca en una peligrosa misión para rescatarlas. Lo que comienza como un secuestro se transforma en un tenso juego de rescate, supervivencia y enfrentamientos bajo la amenaza constante del océano infestado de depredadores